Benedicto XVI ya es “un simple peregrino”

Por el 01/03/2013

Ciudad del Baticano. Benedicto XVI, el primer papa que renuncia a su cargo en 600 años, concluyó ayer formalmente un pontificado de ocho años.Su papado estuvo marcado por los esfuerzos de la Iglesia para dejar atrás los escándalos por abusos sexuales imputados a varios clérigos y para revivir el catolicismo en un mundo que parece cada vez más indiferente a la religión.

El sucesor 265 del apóstol San Pedro al frente de la Iglesia dejó de ser papa para convertirse en un “simple peregrino que inicia la última etapa de su vida”, que dedicará a la oración en el Vaticano, a pocos pasos del futuro Pontífice, al que ya ha prometido “respeto y obediencia”.

Este 28 de febrero de 2013 quedará en los anales. Hasta ahora, los papas morían en su cama del Vaticano, pero ayer el alemán Benedicto XVI, de casi 86 años, abandonó el Vaticano por su propio pie, a bordo de un helicóptero y se trasladó a la residencia de Castel Gandolfo, a unos 30 kilómetros al sur de Roma. La imagen de un papa que abandona el Vaticano en helicóptero fue vista por cientos de millones de personas en todo el mundo.

En Castel Gandolfo permanecerá unos dos meses hasta que estén acabadas las obras del monasterio de monjas de clausura “Mater Ecclesia”, que se levanta en los jardines del Vaticano donde se alojará.

No abandona la cruz

Ayer, tras ocho años de pontificado, se despidió de los fieles en una audiencia pública a la que asistieron unas 200 mil personas, a las que dijo que “no abandona la cruz”.

Ayer, se despidió de los cardenales: 144, de los 207 que forman el Colegio Cardenalicio, acudieron a la Sala Clementina. Sereno, sonriente, con buen aspecto, les dijo: “Entre vosotros está el futuro papa, al que prometo mi respeto incondicional y obediencia. Continuaré rezando, especialmente en estos días (del cónclave)”.

Con esas palabras, según los observadores vaticanos, Benedicto XVI quiso dar seguridades de que el próximo pontífice no estará “condicionado” por un papa emérito, que además vivirá a un centenar de metros de distancia.

Un simple peregrino

“Aquí el papa Ratzinger es feliz, pero cuando regrese al Vaticano su presencia cerca del nuevo pontífice será muy influyente. Es un hombre que parece progresista, pero en realidad es conservador y conoce muy bien el Vaticano”, afirmó el residente en Castel Gandolfo Vicenzo Desdepaliano, de 60 años, quien añadió que le gustaría un “papa negro que hablara una lengua que no fuera europea porque Europa está muerta”.  Finalmente casi todas las personas, unas 5 mil, elevaron la vista ante el sonido del motor del helicóptero, las luces de la sala de la Villa Papal se encendieron dejando entrever una lámpara de cristal por la ventana, desde la que colgaba un pendón granado con el escudo del pontífice.

“Gracias, Buenas Noches a todos”, dijo con voz firme ante el clamor general.
“No seré más el Sumo Pontífice de la Iglesia Católica a las ocho de esta tarde. Será un simple peregrino, que inicia la última etapa de su peregrinación en esta tierra”, añadió con voz serena y más asentada que la del miércoles en la audiencia general en la plaza de San Pedro.

El papa se mostró contento, sonriente, cálido y después de saludar nuevamente a sus vecinos, giró sobre sí mismo y su espalda y solideo blanco fueron lo último que pudo verse antes de que cerraran las ventanas.  La gente siguió en la plaza.

El lunes será la primera reunión de cardenales

La primera congregación de cardenales preparatoria del cónclave que elegirá al sucesor de Benedicto XVI se celebrará el próximo lunes 4 de marzo.  La Iglesia Católica ha entrado en periodo de sede vacante y hoy viernes el cardenal decano, Angelo Sodano, comenzará a llamar a los cardenales para preparar el cónclave y participar en las congregaciones preparatorias. A partir de la primera congregación de cardenales, ya se podrá anunciar la fecha del cónclave, explicó el portavoz vaticano, Federico Lombardi.

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