Dominicano ahoga hijo y envenena hija en El Bronx

Por el 08/11/2012
Los niños, de 5 y 7 años, fueron atacados cuando se encontraban en casa de su padre.

Nueva York – Una desconsolada madre dominicana permanecía anoche junto a la cama de hospital donde se recupera su pequeña hija que fue envenenada por su propio padre y lloraba la muerte de su hijo menor, quien fue ahogado por el hombre en la tina del baño.

“Ella está en ‘shock’ casi ni puede hablar”, dijo uno de los amigos que prefirió no identificarse y que estuvo con Rosaura Abreu en la habitación donde estaba su hija Mía Espinal, de siete años. “Esta destrozada por la muerte de su hijo”.

Recuperada, sonriente y moviéndose ya se veía la pequeña Mia anoche, en un cuarto de la unidad de cuidados intensivos de pediatría en el hospital Columbia Presbyterian.

Stwart, de 5 años y hermano menor de la niña, no corrió la misma suerte. Los paramédicos no lo pudieron revivir después de encontrarlo ahogado en la tina del apartamento ubicado en el 86 Oeste de la calle 179 en el área de University Heights en El Bronx, donde el padre de los menores, Leoncio Espinal, residía con su madrastra.

Los agentes fueron llamados a la localidad alrededor de la 1:30 a.m., del miércoles, denunciando a un hombre que se encontraba perturbado emocionalmente, según el informe de la Policía.

Momentos antes, presuntamente, Espinal llamó a Abreu y la amenazó con matarse. La madre de los niños llamó a la madrastra del hombre y le contó lo que pasaba.

La mujer, no identificada, entró al apartamento y encontró a la niña vomitando en un sofá y al hijastro encerrado en el baño con el niño.

Cuando los agentes llegaron forzaron la entrada al baño y encontraron al menor inconsciente en los brazos del padre y fue trasladado al hospital St Barnabas donde falleció poco después.

“Leo mató a mi hijo”, fueron las desesperadas palabra de Abreu a su amigo y vecino Francisco Medrano por teléfono en las horas de la mañana. “Ellos ya estaban separados hace como 15 días, yo creo que eso fue una venganza por la separación”.

Medrano, de 42 años, describió a Espinal como un “hombre normal” que tenía un trabajo estable vendiendo ollas. “No creí que fuera capaz de hacer algo así, me sorprendió la noticia”, agregó.

Acerca de Abreu, Medrano dijo que era una mujer trabajadora que mantenía dos trabajos y que llevaban dos años viviendo en el edificio.

Espinal, de 47 años, fue detenido por la Policía y estaba siendo tratado en la unidad de siquiatría del hospital Bronx Lebanon.

Hoy se realizarán los exámenes correspondientes para determinar la causa de la muerte del menor.

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