El robo de celulares crece en Latinoamérica y Caribe

Por el 07/09/2013

Basta con usar cualquier buscador de internet para encontrar titulares recientes en medios dominicanos, así como del extranjero como: “matan a estudiante por robarle el celular” o “asesinan a joven por un móvil”; Lo penoso por igual es conocer cuáles son las cifras concretas de asesinatos de personas para robarles sus teléfonos móviles en la región.

Sin embargo, datos revelados por la empresa eslovena de seguridad informática ESET, en un estudio contemplando a víctimas de robo o atracos de teléfonos móviles en las calles, el 58% de los usuarios de celulares en América Latina han sido víctimas de robo en el último año. Delito del que son víctimas especialmente mujeres y adolescentes, los asaltantes recurren a la violencia con armas blancas o simulando tener una en sus manos.

¿Qué pasa con los equipos robados? Las bandas delictivas alteran los equipos robados para luego comercializarlos en el mercado negro –en las calles de ciudades como Santo Domingo, por ejemplo-, aunque las mayores ganancias las logran con la venta de dispositivos procedentes de otros países de forma ilegal.

Para conocer lo que sucede en países de la región, en Guatemala se prepara para discutir una ley que contempla penas de hasta 15 años de cárcel y multas de más de 25,000 dólares tan solo por la comercialización ilegal y robo de estos dispositivos. En este país centroamericano fueron robados 142,745 celulares durante el año 2012, un 40% más que en 2011, según la Superintendencia de Telecomunicaciones de ese país.

En la mayoría de los países latinoamericanos, los robos de celulares son considerados delitos menores y no son penados con cárcel, pero en cambio desde 2011 hay naciones donde se castiga con penas de dos a seis años de cárcel a quienes los reprogramen. Además, en México, República Dominicana, Costa Rica, Venezuela, Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia, Argentina, Chile, Uruguay y Brasil las empresas de telefonía bloquean los celulares internamente cuando los usuarios reportan el robo y pérdida de estos.

“Bloquear el celular y deshabilitar el IMEI (identificador internacional) está bien para desestimular la compra y venta de los equipos robados aunque es necesario implementar acuerdos entre empresas, gobiernos, autoridades y usuarios para enfrentar este fenómeno”, dijo Raphael Labaca, de ESET, en un comunicado de la agencia de noticias EFE, quien revelara sus impresiones sobre esta situación que impera en toda América Latina.

La cifra de celulares robados en América Latina es abrumadora. En 2012 fueron robados cerca de un millón de aparatos en Brasil, 216,000 en Ecuador y 156,681 solo en la ciudad de México. En Chile se robaron más de 340.000 celulares en 2010. En Perú y en Argentina se cuentan por millones, con 3,785,000 robados en 2011 y un millón por año, respectivamente.

Aunque los países latinoamericanos comienzan a asociarse para luchar contra este fenómeno, todavía es necesario desestimular entre los consumidores la compra de celulares robados, combatir y desarticular a las bandas delictivas y bloquear la venta ilegal de estos dispositivos, señalan los expertos.

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