Un Día de las Madres entre camposantos y tiendas

Por el 27/05/2013

Ayer no fue un día feliz para Cleopatra Arnaud, quien a cuatro años del fallecimiento de su madre, acudió compungida al cementerio Cristo Salvador a llevarle flores y velas a su tumba.La maleza que cubre los alrededores del nicho y gran parte del camposanto obligaron a la dama a emplearse a fondo para poder encontrar el lugar donde descansan los restos de su madre.

“Me dio mucha brega encontrarlo, estuve como media hora dando vueltas porque todo está lleno de yerba. Hasta un golpe me di con una varilla”, agrega, señalando su pie izquierdo del que brotaba una fina línea de sangre.

Las deplorables condiciones en que se encuentran las calles del camposanto, localizado en las proximidades del distrito municipal de San Luis, en Santo Domingo Este, fue la queja constante entre los cientos de deudos que acudieron al lugar con motivo del Día de las Madres.

A pocos metros, Doña Josefa Robles, acompañada de sus hijos y nietos, que estregaban con firmeza las paredes del panteón familiar, también soltó su rosario de quejas ante la inseguridad y falta de mantenimiento del cementerio.

“Esto lo que da es vergüenza, las autoridades del Ayuntamiento piensan que aquí lo que hay enterrados son perros”. Afirma, mientras su hija prosigue: “aquí uno viene con miedo, por eso venimos todos juntos para evitar que nos atraquen”.

Otros como Alfredo Rodríguez, echaron de menos la falta de agentes de la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMET) para viabilizar la entrada al camposanto, lo que provocó un gran taponamiento de varios minutos.

También brillaron por su ausencia, los agentes de la Policía Nacional y Municipal, contrario a las decenas de limpiatumbas, vendedores de flores, velones, frituras y bebidas que como cada año copaban los alrededores y el interior del recinto.
“Yo vine a las 6:00 de la mañana con 75 velones y ya no más me quedan diez”, decía satisfecha María Jiménez.

A su lado, Paula Santos, se quejaba de las pocas flores que había vendido cerca de las 10:00 de la mañana. “No he hecho casi nada porque parece que la gente está trayendo sus flores”.

El de la Gómez en mejores condiciones

La situación era menos alarmante en el cementerio de la avenida Máximo Gómez, donde fueron vistos decenas de agentes municipales y policiales en las principales calles del camposanto.  Allí la afluencia de personas fue mayor que el año pasado según empleados del Ayuntamiento del Distrito Nacional que contabilizaban la asistencia.

No obstante, allí la queja era por el robo de metales y otros objetos de valor de las tumbas.

Centros comerciales llenos

Mientras muchos lloraban en los camposantos, otros abarrotaron las tiendas en busca de un detalle de última hora para agradar a sus progenitoras.

“Yo hice un lío pa´ “allantar” a mi mamá y a mi suegra porque no hay mucho dinero”, afirmó una sonriente Ana Castillo, mientras esperaba que le envolvieran los regalos. “Yo cobro entre 20 y 50 pesos por la envoltura”, afirmó Antonia, quien lleva más de quince años como buhonera en la avenida Duarte con París.
Grandes centros comerciales como La Sirena, Jumbo, Plaza Lama, Ágora, Megacentro, Sambil, también lucían llenos.

Tampoco faltaron los ramilletes de flores en los semáforos para los más prácticos.

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